11 agosto 2009

Que sera, que sera?

Siguiendo con el viaje a Francia, la boda era en un pueblecito relativamente cerca de la frontera, esa noche nos alojamos en una especie de casa rural, en medio de la campiña francesa.

Las habitaciones estaban decoradas en plan rústico, bueno, mejor que decir que estaban decoradas, dejemoslo en que eran rústicas y eso por ser amable... Mi padre se quedó en una habitación y mi hermana y yo en otra. Las habitaciones tenían un bidet y un lavabo pero el retrete se encontraba al final del pasillo, a la antigua, las camas eran de esas tan blandas que te acostabas boca arriba y tocabas el colchón con las dos orejas....

La primera mañana nos levantamos a desayunar y cuando terminamos mi padre apareció con un misterioso paquete envuelto en bolsas de plástico.

Papá ¿Que es eso? le pregunté
NO LO TOQUES!!!!!

Me dejo acojonada, que había en ese misterioso paquete que no se podía ni tocar?

Subimos al coche y mi padre dejó el paquete en el maletero.

Pero Papá, que hay en ese paquete?
Nada
Como que nada? algo habrá dentro no? que es?
Nadaaaaaaaaaaa

Cuando estábamos en plena campiña francesa mi padre paró el coche en un andén, saco el paquete del maletero y desapareció con él detrás de unos arbustos y al minuto apareció con las manos vacías. Mi hermana y yo ya estábamos flipando e insitimos en saber que había dentro del paquete.

Nos hizo prometer que nunca jamás mientras estuviera vivo, contaríamos que había en el paquete. Ahora ya puedo desvelar el misterio. Mi padre era de los que cada mañana tenía su momento All-Bran, sin falta, y como en su habitación no había vater había usado unos periódicos que luego había empaquetado y envuelto en bolsas de plástico, todo por no ponerse unos pantalones e ir al baño del pasillo.

Os podéis imaginar el cachondeito que tuvo que aguantar el hombre durante todo el viaje, porque igual que en el chiste de las monjitas que les cae un paquete del cielo y cantan emocionadas mientras lo abren, que sera, que sera....

Aquello señoras y señores era una mierda empaquetá!!! ni mas, ni menos.

10 agosto 2009

Las nenas cruzan la frontera

La primera vez que viaje "al extrajero" fue para asistir a una boda, no recuerdo quién se casaba, tenemos unos parientes en Francia de los que desconozco hasta el parentesco que nos une, nunca he tenido muy claro que pintaban estos parientes de Francia, eran familia de mi Padre, se casaba alguien y nos invitaron a la boda.

Como dejar las tiendas desatendidas durante todo un fin de semana era algo impensable, mi madre se quedó en Valencia y nos fuimos a la aventura mi padre, mi hermana y yo. El viaje era en coche, palizón para ir a una boda de alguien que no conoces, junto con un montón de gente que tampoco sabes quien es... menudo planazo... pero no había habido manera de escaquearnos...

Por aquel entonces aún existian fronteras en Europa, no era necesario el pasaporte pero si había que enseñar el DNI. Había una caseta "española" con una barrera y a unos 50 metros más otra caseta "francesa" con una barrera también, osea que pasabas por dos controles. Cuando llegamos a la frontera con Francia, paramos y mi padre saca el su DNI y se lo enseña al policía, este mira el DNI y dice, muy bien ¿Y las señoritas? mi padre que se queda a cuadros... son mis hijas... no tienen DNI... El policía que le mira, mira al otro poli que tenia detrás y.. ¿Libro de familia? mi padre que lo mira como el que ve un marciano ¿Libro de familia? pues no, mire usted señor agente, no llevamos el libro de familia... Muy bien, pues entonces no pueden cruzar la frontera.... ¡¡pero hombre como que no podemos cruzar?? mire usted que venimos de Valencia y vamos a una boda de unos familiares... si son mis hijas... nenas, decirselo a este señor... decirle que sois mis hijas... si, si, muy bien pero sin DNI o libro de familia las niñas no cruzan la frontera...

Imaginaros la papeleta.... 1000 y pico kilómetros y allí estábamos... sin poder pasar por la falta de previsión de mis padres, mi hermana y yo siempre hemos sido "las nenas" así que con 13 y 14 añitos que teníamos ya, a ninguno se le ocurrió pensar en que ya no eramos unas nenitas y que lo más normal era que fuéramos documentadas.

Mi padre que aparca el coche y se va a buscar a alguien que nos deje cruzar la frontera, de oficina en oficina con mi hermana y yo detrás, descojonándonos por la situación, con las pocas ganas que teníamos de ir a la boda aquello por lo menos era un punto de animación. Mi padre esperando para poder hablar con el comisario y mientras esperábamos nos decía, vosotras llorar, que vean que os da mucha pena que no os dejen cruzar, venga, llorar un poco.... joder, queréis llorar? y si, nosotras llorábamos pero de risa....

Finalmente la única solución era que alguien llevara el libro de familia al autobús que salía de Valencia para Francia y esperar en la frontera hasta que pasara el autobús y que el conductor nos diera el libro. Vamos, pasarnos todo el día allí hasta que llegara el autobús. Así que llama a mi madre (entonces no habían móviles, todo era a base de cabinas de teléfono), haz que se vaya cagando leches de la tienda a casa, a por el puñetero libro y a llevarlo a la estación de autobuses... y que le de tiempo porque si el autobús se va, hay que esperar al otro que sale al día siguiente....

Y allí que nos quedamos esperando, mi padre con un cabreo del quince y cabezón como era, sin perder la esperanza, evidentemente todo el personal que trabajaba en la frontera estaba al tanto de lo que nos había pasado. Era como un tigre al acecho, esperando cualquier oportunidad para poder encontrar a alguien que nos dejara pasar.

Finalmente el policía de la garita, nos dijo, que él nos habría dejado pasar, pero que claro, estaba el comisario delante y que no había podido, ahora el comisario se había ido ya, si hubiéramos llegado cuando el comisario no estaba, habríamos pasado. El pobre hombre que estaba bastante apurado por la situación, le comentó a mi padre en un intento de animarlo "De todas formas, en Francia no les hubieran dejado pasar...."

Y ahí fue donde el policía metió la pata, porque mi padre vio el cielo abierto... el comisario que ya se ha ido a comer...

¿Y si el francés nos deja pasar?
¿Cómo?
Si, si hablo con el francés y nos deja pasar ¿Usted nos deja pasar también?
Bueno, pero es que no les van a dejar
Bueno, pero si él nos deja?
Vale, bien, si el francés les deja pasar, yo les dejo pasar...

Y p'alla que se va mi padre, a la caseta del francés con mi hermana y yo pisándole los talones preguntándonos que leches le va a decir mi padre para que nos deje pasar...

Y llega mi padre a la caseta del francés, que estaba el hombre intrigado porque claro, desde su caseta veía el trajín que nos llevábamos p'arriba y p'abajo y seguro que se estaba preguntando que leches pasaba y nos esperaba con una sonrisa de oreja a oreja viendo como por fin su curiosidad iba a ser satisfecha.

Y mi padre que se acerca y le pregunta muy educadamente:

Buenos días, disculpe usted pero... ¿Con pantalones cortos puedo cruzar la frontera?

La cara del francés, para hacerle una foto, los ojos como platos y la mandíbula desencajada del asombro....

Pues clago segnor!!! clago que puede usteg grusar la frontera!!!
¿Seguro? Así en pantalones cortos
¡¡¡Pues clago!!!! no hay proglema segnor!!!
y las nenas (señalándonos ostensiblemente) ¿Así van bien para cruzar?
Clago que si!!!!
¿Puede usted decirle al policía que si, que podemos cruzar?

Y el francés que saca medio cuerpo por la ventanilla y le hace señas al policía diciéndole que si, agitando los brazos en un claro signo de que pasen, que pasen.

Muchas gracias.!!!

Y allá que nos vamos para el policía español, casi corriendo, mi padre que le grita de lejos al policía mientras entramos en el coche ¡¡Me ha dicho que si!!!! el francés que seguía con medio cuerpo fuera indicando que si, que podiamos pasar, arranca el coche y el policía nos deja pasar.

No os lo había contado, pero mi padre era un hombre de muchos recursos...

Siempre me he imaginado al francés, esa noche al llegar a su casa, saludando a su mujer:

Hola cagiño, no te vas a creguer lo que me ha pasado hoy.... estos espagnoles están como cabgras, pues no me viene uno hoy y me pregunta....





Continua en: http://www.latentaciondeeva.es/2009/08/que-sera-que-sera.html

09 agosto 2009

Anecdotrón






Ayer sábado hubo comida familiar en mi casa, vinieron mi hermana, mis sobrinos y mi madre. Despues de comer, en la sobremesa, me comentó mi sobrino que había leido mi post sobre las gorras, resulta que aunque ha oido la historía mil veces, pensaba que las gorras que llevabamos eran "normales" y que cada uno llevaba una gorra diferente, ha oido la historia mil veces pero hasta que lo la leyó no entendió la "esencia de las gorras"

El caso es que empezó a leer el blog y a enseñar algunas entradas al resto de la famila, y fue cuando surgieron los comentarios del tipo "y lo de xxx no está?" o "no tienes la de cuando...", "y aquella de..." creo que nunca mis sobrinos han estado tan interesado en las historias de la familia.

Yo siempre he pensado que todas las familias tienen sus anecdotas y nunca me he parado a pensar si las anecdotas de mi familia son más peculiares que las de otras familias. Es cierto que los miembros de mi familia tenemos todos un caracter que como he dicho alguna vez podría definirse como "muy nuestro" pero siempre he pensado que a pesar de eso somos una familia más o menos "normal".

Mi madre es muy aficionada recordar momentos pasados, bueno, creo que toda la familia lo somos, no es extraño que una comida familiar acabe con el desojone general al recordar alguna anecdota divertida. Cuando mi madre cuenta alguna historía, mis sobrinos suelen gritar "Atención, Atención, ANECDOTRON!!!" que es como han bautizado a mi madre cuando se pone en modo "abuelo cebolleta ON".

Después del comentario de mi sobrino, me he dado cuenta de que a veces yo también me convierto en Anecdotrón, un Anecdotrón moderno que utiliza internet para contar sus batallitas y creo que es un modo estupendo de que la historía de la familia quede guardada para la posteridad.

Como mi sobrino comentó, si es que en esta familia no es que haya anecdotas para un blog, es que hay para escribir un libro, así que me vaís a permitir que de vez en cuando me convierta en Anecdotrón y os cuente la historía de mi familia.

05 agosto 2009

Las gorras de los Tarín

Me vais a permitir que dedique este post a mi padre. Ya hace más de un año que murió y aún lo sigo echando de menos.

Mi padre era un hombre muy como os diria... "peculiar" Tenía lo que lo siempre he llamado "ideas de Bombero" creo que podría escribir un libro con todas las cosas que se le ocurrian, de hecho creo que daría para dos libros.

Hace muchos muchos años, cuando aún eramos una familia unida, a mi padre se le ocurrió la genial idea de que toda la familia salieramos los domingos con gorra, todos iguales. ¿Por qué? pues nunca hemos sabido porqué. Se empeñó en ello, fue una de sus muchas cabezonerías. Ahora con el paso del tiempo me da la sensación de que para él era una forma de sentir que tenía una familía. Mi padre debido a la guerra conoció a su padre a los 12 años y creo que nunca tuvieron una relación demasiado profunda, por eso pienso que para él era importante que todos fueramos identificados como familia de alguna manera.

Las gorras no eran unas gorras de esas de tela normal, no.... eran unas gorras hechas a medida, buenisimas, de una calidad superior, mi padre tenía un conocido que fabricaba gorras, atención, que estoy hablando de hace unos 35 años, entonces la gente no salía a la calle con gorra, sólo llevaban gorra los policias, los militares, la gente de uniforme o los señores mayores.

Fuimos hasta a que nos midieran la cabeza y nos hicieron unas gorras de tela escocesa a cuadros... he estado buscando algo parecido en internet, pero no he encontrado nada que se parezca ni de lejos... luego me he acordade de que hace años copié un dibujo de Sir Tim O'Theo, un personaje de tebeo que dudo que recuerde alguien, las gorras eran parecidas a la que lleva este personaje.

El tema de las gorras sigue siendo tema de conversación muchas veces aún en la familia, mis sobrinos se descojonan literalmente cuando lo contamos. Imaginaros la situación, mi padre con la gorra puesta, yo como siempre me han gustado las gorras, gorros o similares, encantada con la gorra, además me permitía meterme el pelo dentro y con eso parecía un niño, asi que yo con la gorra encasquetada y más feliz que una perdiz, mi madre, por no oirlo y no tener pelotera, con la gorra puesta, pero mi hermana.... mi hermana lloraba a moco tendido porque odiaba la gorra, que además de ser horrorosa, picaba....

Al final mi hermana salía con la gorra puesta por los cojones de mi padre, y ahí ibamos los cuatro, con la gorra de marras que más que unir a la familia servía para que mi padre pillara un cabreo del quince, mi hermana un berrinche y mi madre un mosqueo de narices, la única que pasaba de todo y que no tenía problemas con la gorra era yo. Eso si, llamar la atención, la llamabamos, ahí ibamos los tarines, bien identificados....

Era entrar en el coche y mi hermana se arrancaba la gorra, y así iba hasta que mi padre miraba por el espejo y se daba cuenta, entonces gritaba ¡¡PONTE LA GORRA!!! y ya la teniamos armada... lo que no sé es como no acabamos empotrados en un arbol por culpa de las dichosas gorras. Las gorras daban calor, picaban y te dejaban el pelo hecho un asco, yo no recuerdo cuanto duro el periodo "gorras" no creo que mucho porque mi padre igual que tenía una idea de bombero, la olvidaba, las que no hemos olvidado la historía de las gorras somos nosotras, las sufridas usuarias.

Por cierto que no tenemos ni una sola foto con las gorras....

04 agosto 2009

El momento más feliz de mi vida


Si preguntas a la gente que tiene hijos cual ha sido el momento más feliz de su vida, la mayoría contestarán que fue cuando nacieron sus hijos, hay gente que dirá que el dia de su boda, o cuando les tocó la lotería.

Yo evidentemente he vivido momentos felices, guardo muchos recuerdos con cariño, vivencias muy especiales que he compartido con gente muy especial. Pero como no tengo hijos, ni me he casado ni me ha tocado nunca la lotería creo que el momento más feliz de mi vida, ese momento en el que creo que llegue a conocer la felicidad absoluta fue cuando me miré en el espejo después de que me cortaran el pelo y vi que ¡¡por fin!! me habian cortado el pelo "a lo chico".

Cuando mi hermana y yo eramos pequeñas a mi madre le gustaba vestirnos igual y llevarnos con el pelo largo porque quedabamos monisimas las dos, tan igualitas. Hasta llegó a aclaranos el pelo con camomila, tanto que hay fotos en las que aparezco de un rubio que ni Marilyn...

Mi hermana encantada de la vida porque era una niña rosa a la que le gustaba llevar falda y las cosas de color rosa, pero yo era un chicazo, me gustaba llevar pantalones y hacer todo lo que hacian los niños. ¿Conoceis a Georgina el personaje de "Los cinco"? una niña que quiere ser un niño y que va vestida como tal y se hace llamar Jorge, pues yo era igual, quería ser un niño y me vestía y actuaba como un niño, lo malo era el pelo, con una melena larga poco podía parecerme a un chico.

Cada sábado se montaba en mi casa el mismo drama, yo quería ponerme pantalones, mi hermana falda y a mi madre le daba lo mismo siempre que fueramos iguales.... una de las dos terminaba llorando a moco tendido.

No tengo ni idea de porque quería ser un niño, supongo que como mi padre quería un niño y se tuvo que conformar con dos niñitas ocupé un poco ese lugar.

La lucha que tenía en la peluquería con mi madre era siempre igual, yo quería el pelo corto y me madre quería que me cortaran sólo las puntas... lo máximo que conseguí alguna vez era que me cortaran una melenita por debajo de las orejas, eso muy masculino, no era.

Pero recuerdo un día, en que no sé si porque mi madre ya estaba cansada de discutir y que cada visita a la peluquería fuera un drama, o si fue que ya era más mayor y decidió que ya podía decidir sobre mi pelo o si es que simplemente se despistó y no le dijo a la peluquera lo que quería.

El caso es que a mi, cuando me preguntó la peluquera como lo quería yo le conteste lo de siempre: "A lo chico". Y la peluquera se puso a cortar, yo no podía creermelo cuando vi que metía la tijera y se ponía a cortar con ganas, estaba callada y como dicen las novelas románticas, trémula de emoción. Para cortarme el flequillo me puso de espaldas al espejo así que no pude ver el resultado hasta que terminó.

Cuando me dí la vuelta y me mire al espejo.... joder, aquello fue autentica felicidad :)

Otro día os contaré como me hice con unos guantes de boxeo...

18 julio 2009

Mi primer recuerdo, mi primer novio?

Mi hermana tiene una memoria increible para recordar cosas que sucedieron cuando era pequeña, yo no, no tengo ni idea de la edad a partir de la que se empiezan a tener recuerdos, pero seguro que el mio es posterior a la media.
Intentando recordar hacia atrás, creo que el recuerdo más antiguo que tengo es de mi "novio" Agustín. El recuerdo es más o menos así:

Es verano y estamos pasando las vacaciones en un chalet, ni idea de donde és, la familia de Agustín pasaba las vacaciones en el chalet de al lado. Yo estoy sacando a rastras a mi hermana de la casa y Agustín está esperando en la puerta, la conversación es algo así como:

Ven, ven, ya verás, ya verás como si, ¡se come las flores! Agustín ¡CÓMETE UNA!

y Agustín se come una flor del seto que separa los dos chalets...


Mi hermana flipa en colores, ¡¡alaaaa!!

Y yo, inflada de orgullo, le ordeno a mi "novio": ¡CÓMETE OTRA!

y Agustín, se come otra flor....

Lo poco que recuerdo es que Agustín era mayor que yo, no creo que más de un año, pero a mi me parecía un niño mayor, casi un adulto pero hacía lo que yo quería y me seguía como un perrito a todos los lados. No recuerdo si antes de Agustín tuve más novios porque desde que tengo recuerdos hasta que llegué a la pubertad siempre he tenido un "novio" por lo menos, y eso que yo siempre he sido muy exigente con mis novios, no os creais que yo dejaba que cualquiera fuera mi novio, no... Agustín no debía ser muy inteligente y creo que no era muy guapo... pero es que Agustín... ¡¡SE COMIA LAS FLORES!!! Suficiente como para dejarle ser mi novio no?

No creo que Agustín se acuerde de mí, lo que no creo que haya olvidado es la indigestión que seguro que pasó después del atracón floral....

07 julio 2009

La alumna "aventajada"

Hace unas semanas ponía en algún sitio, twitter creo, que porque cuando decido seguir un blog el autor deja de escribir. Hoy me lo echaban en cara :D así que "fan de occ", este post va dedicado a ti ;)

Es verdad que llevo unos días muy ocupada, entre mi "huerto urbano" (http://elhuertodeeva.blogspot.com/) y las clases de dibujo termino de trabajar y huyo del ordenador como si fuera la peste, por cierto estoy preparando otro blog para ir subiendo todos mis dibujos (http://www.elrincondeeva.es/) ¿Para qué lo he creado? pues mira, por gusto, porque tampoco es que sean obras maestras, pero mi intención es ir subiendo todos los dibujos que conservo y también todos los ejercicios que estoy haciendo en las clases para poder ir viendo los progresos (que espero que los haya)

El sitio donde voy es un "estudio de arte" donde se imparten clases de todo tipo, así que nos juntamos gente que está aprendiendo a pintar al óleo (los mas) acuarela (una chica) aerografía (tres o cuatro chavales con pinta de grafiteros) escultura (una chica) y dibujo (dos chavales y yo)


No siempre coincido con todos porque yo he elegido un horario libre, tengo 16 horas al mes y voy cuando me va bien.

Lo primero que me enseñaron es a encuadrar y a tomar medidas (con el sistema ese de usar un lápiz alejado y guiñando los ojos, como los pintores antiguos) para que el dibujo salga proporcionado. No tiene demasiado misterio, se trata de tomar una medida base y trasladarla al papel. Luego pasé a hacer algun ejercicio con sombras, a dibujar en caballete, con carboncillo, luego en papel más grande y ahora estoy trabajando con un papel enorme. La foto es del dibujo que estoy haciendo, es la estatua pequeñufa que se ve en un rincon arriba a la derecha. Podeis haceros una idea del tamaño del papel si lo comparais con la botella de agua que tengo al lado :D

La cosa es que los otros dos chicos que están aprendiendo dibujo son bastante malillos, no sé exactamente que les ha llevado a ir a clases de dibujo pero es bastante evidente que no han dibujado algo desde que pasaron cuarto de EGB (o su equivalente). Están aprendiendo usando el método de "aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro" es muy curioso porque yo he leido el libro y está muy bien, pero pagar por que alguien me diga que haga lo que ya explica el libro me parece una tontería pero bueno, supongo que es un método muy válido para alguien que no sabe ni como coger el lápiz. Cuando yo empecé las clases estos dos chicos (que por cierto son hermanos) ya llevaban un tiempo. La semana pasada estaban intentando dibujar una silla y no había manera de que la encuadraran bien, yo estaba mirando por si les explicaban algo interesante y de repente la profe dijo, a ver, la alumna aventajada!! que es lo que no está bien aqui? Me quede a cuadros por lo de "aventajada"... La profe me dijo que voy muy bien aunque a mi me da la sensación de que todo lo que hago son churros, proporcionados, eso es verdad, pero churros como casas. Pero parece ser que no, que voy progresando muy rápido y por eso cada vez uso papel más grande. He de confesar que cuando me dijo eso me senti orgullosa y creo que salí de la clase más hinchada que un pavo.

No es que sea la primera vez que soy "la alumna aventajada" a lo largo de los años he hecho muchos cursos y cursillos de temas informáticos y es relativamente fácil ser aventajado cuando se trata de algo que está relacionado con lo que haces cada día y que además es lo único que sabes hacer, se te da de coña y apenas te cuesta esfuerzo. Pero que me digan que voy progresando mucho en algo que ya no se me da tan bien (aunque siempre me haya gustado) y que evidentemente me cuesta un esfuerzo me gusta, para que lo voy a negar :)

Lo único que me mosquea es que me parece que soy la aventajada no porque yo sea muy buena, sino porque mis dos compañeros son malos de cojones.....